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Rincón literario

miyu (6º parte)

Cuando desperté estaba metida en una jaula y varios conejos me observaban.

-¿Cuánto podemos pedir por ella? El burdel de la esquina paga bien.

Yo estaba muerta de espantó. De pronto se abrió una puerta y todos callaron al momento.

-¿Qué tenéis ahí pillastres?

-Nos la hemos encontrado, lo juramos, Madame coneja.

Madame Coneja estaba ya entrada en años pero guardaba todavía una gran belleza y una elegancia extraordinaria. Vestida con su kimono conejil parecía que en vez de andar levitaba. Acercándose a la jaula observó durante largo rato y luego preguntó.

-¿Dónde habéis encontrado esta belleza conejil?

-En el parque, lo juramos por la memoria de nuestros antepasados conejos.

-¿Y pensabais sacar muchos yenes conejiles?

-Habíamos pensado vendérsela al burdel.

-Vosotros sois tontos de las cuatro patas. ¿Cómo pensábais vender a una coneja tan delicada y bella?

Y mirándome dulcemente trató de tranquilizarme.

-Respira hondo conejita y cuando puedas dime tu nombre, yo no dejarte que te pase nada malo.

Quise hablar pero la voz no salía de mi garganta. Madame tomó en sus manos una botella, sacó un vasito pequeño, lo llenó y me lo dio a beber. Yo lo apuré de un trago y empecé a toser convulsivamente.

- !Esto quema! ¿Qué es?

-Saque -respondió Madan- , te ha devuelto el habla. Ahora si me dirás tu nombre.

 –Miyu, me llamo Miyu, señora Coneja.

-Encantada de conocerte, llámame Madame como todos.

-¿Qué va ser de mi Madame?

-Lo primero te sacaré de esa jaula si prometes no escapar. Luego te asearás, comerás y descansarás un poco, más tarde tendremos una larga conversación.

 

Todo sucedió  como Madame había dicho. Me aseé, comí y descansé; después de dormir un poco, parecía que ya no era todo tan terrible, que mi vida podría tener una salida. Cuando llegó la tarde, la doncella coneja de Madame  nos sirvió the y unos pastelitos con frutas, todo estaba buenísimo.

Empecé a pensar si todo aquello era realidad, pues era demasiado bonito después de los acontecimientos  pasados, pero Madame tomó la palabra y, mirándome fijamente como si quisiera penetrar en mis pensamientos, dijo:

-Yo tengo para ti un buen porvenir, pero el trayecto para llegar a él es largo, costoso y de gran esfuerzo por tu parte.

-¿De qué se trata Madame?

-¿Quieres que yo haga de ti la mejor geisha de todo Japón? .

-¡ Geisha ¡ -exclamaron todas las señoras conejas a coro, pero Martina subrayó con voz alta lo que las demás pensaban .

-¿Las geishas son prostitutas? ¿No?

Miyu con cierta tristeza en su voz aclaró.

-Eso es lo que en Europa creen, pero están muy equivocados , quizás porque en nuestra cultura una geisha es algo muy delicado y especial.

-Bien- interrumpió Beatriz- , continua Miyu por favor

Cuando Madan me hizo aquella pregunta, no supe qué preguntar pues yo ignoraba qué era una geisha.

-Contesta pequeña.

-Es que no sé qué es eso de una geisha

-¿No sabes qué es una geisha?

-No.

-¿Pero tú de qué mundo vienes?

-Yo era una mascota desde que era un bebe conejo.

-Acabáramos, tu nunca habías  salido de tu jaula y cuatro paredes ¿es así?

-Eso es, Madame.

-Bueno entonces tendremos que alargar mucho esta conversación para ponerte al corriente de lo que es una geisha.

Dopaso

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1 comentario

Susana -

De verdad me lo estoy pasando muy bien, chicas pero además me encanta mirar y cotillear que anuncios pone google en cada página, y ese robot es cada dia mas diver, ¿habeis visto el de la jaula?